La Charca

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En La Charca Manuel Zeno Gandia hace un fiel retrato de la sociedad campesina y rural de su época.

La novela comienza con Leandra lavando la ropa en la charca, y el final de la novela también sucede en la charca, cuando Silvina, la hija de Leandra sufre un ataque de epilepsia y cae al vacío desde lo alto, yendo a caer muerta justo sobre la piedra donde Leandra lava la ropa cada día.

Podemos decir que se trata de una novela "coral" con múltiples personajes cada uno de los cuales es el reflejo de un aspecto de la sociedad que el autor está describiendo y criticando. Parece que Zeno Gandia quiere hacer una denuncia social de la opresión y la miseria en que viven los campesinos de su país.

Empezando por Leandra, que tiene que aceptar cómo su amante Galante abusa sexualmente de su jóven hija, además de haberla casado contra su voluntad con Gaspar, un gordo de 50 años feo y bruto que la maltrata.

Marcelo y Ciro son dos hermanos campesinos. Ciro está enamorado de Silvina y hace todo lo posible por estar con ella. El final de los dos hermanos es trágico, ya que Marcelo que es enfermizo y débil se emborracha y mata a su hermano Ciro, y luego muere enfermo en la cárcel.

Deblás y Andujar son primos. Deblás huye de la justicia y se esconde en el monte, con la ayuda de su primo, pero al final intenta robar a Andujar con Gaspar, y por una confusión Gaspar acaba matando violentamente a Deblás mientras este duerme borracho en la tienda de Andujar que había bajado al llano a guardar su dinero en el Banco, ya sabiendo del plan de Deblás y Gaspar por la honradez de Marcelo que sabia del plan de los dos.

Podemos decir que el final de los personajes de clase social es trágico para todos ellos. Silvina muere despeñada, la vieja Marta muere intentando llegar a su dinero enterrado,

Deblás muere asesinado por Gaspar, Ciro es asesinado de una puñalada por su hermano Marcelo, el nieto de la vieja Marta muere de anemia y falta de alimentos, Gaspar debe huir para que no le detenga la policía , y el resto de los personajes de clase social baja tienen un porvenir muy oscuro y desgraciado, sin una salida a su pobreza y miseria en el monte, junto a las haciendas de los ricos.

Por otro lado, los personajes de clase alta son los que siempre prosperan en la novela, y aunque intentan buscar soluciones, todo queda en teoría y nadie pasa a la práctica.

Juan del Salto vive para trabajar y ganar dinero que le permita a su hijo Jacobo vivir sin preocuparse por el futuro, ya que su padre Juan le dejará una herencia de mucho dinero y tierras de cultivo.

Andujar y Galante, que son de origen humilde, gracias a sus constantes estafas, y siempre abusando de los campesinos que son prácticamente analfabetos, llegan a crear una empresa juntos en el llano, y se hacen ricos abusando de los pobres campesinos indígenas que viven en la montaña.

Las únicas formas de diversión que tienen los pobres campesinos son jugar a las cartas y beber el fin de semana los hombres, y cuando alguien organiza un baile en el llano, todos se pone las mejores ropas y pasan una noche entera bailando, bebiendo, comiendo para por una noche olvidar su destino triste y desgraciado en el monte, donde son unos miserables que trabajan en los cafetales de sol a sol por un sueldo bajísimo.

Podemos decir que toda la obra es una denuncia social de la situación en que se encuentran las clases desfavorecidas de la época. El autor propone soluciones a los problemas, pero a la vez se queda todo en teorías enunciadas por los personajes ricos de la novela, sin que ninguno mueva un dedo para poner en practica las teorias que defienden.

Contents

Analisis de los personajes

Silvina

Es la hija de Leandra. Apenas una mujer de 14 años, vive en la miseria con su madre. Como su madre vive miserablemente de lo que gana lavando la ropa de otros en el rio, debe aguantar a los amantes con los que se amanceba su madre Leandra para que la mantengan. Galante es el actual amante de su madre, que las mantiene. Silvina debe aguantar que galante abuse sexualmente de ella, con la complicidad de su madre, para que pueda seguir manteniendolas económicamente. Para taparlo, Galante casa a Silvina con Gaspar, Un gordo feo y vago que sólo juega, no trabaja mucho, y siempre anda metido en lios de apuestas y juego. Maltrata a Silvina.

Silvina tiene ataques de epilepsia menor. Tuvo un pretendiente (Ciro), pero al casarla Galante con Gaspar, tuvo que olvidarse de Ciro.

Silvina siempre mira desde lo alto de la montaña donde viven, a la lejania, en las puestas de sol, para evadirse y olvidarse de su desgraciada vida, donde debe aguantar las palizas de Gaspar, los abusos sexuales de Galante, el no poder estar con quien ella desea que es Ciro…

Cuando Gaspar tiene que huir después de matar a Deblás, Silvina vive un breve episodio de felicidad, cuando Ciro va a vivir con ella y su madre Leandra, pero esto dura poco, porque Ciro muere de una puñalada que le da su hermano Marcelo fruto de una borrachera, aunque nunca bebe.

Silvina se vuelve a amancebar con Mercante al morir Ciro, pero Mercante le pega, y esta huye con su madre. Al llegar a la cabaña, tiene un ataque de epilepsia, y cae por el precipicio, llegando a caer muerta sobre la piedra donde siempre lavaba la ropa su madre Leandra, que nada puede hacer sino llorar amargamente.

Leandra

Es la madre de Silvina. Tiene unos 40 años. Tiene un hijo, Pequeñin, con Galante, que nunca lo reconoce como hijo suyo. Leandra lava ropa en el rio, para ganar una miseria. Debe aguantar amantes que se amanceban con ella para asi poder mantenerla a ella, a Pequeñin y a su hija mayor Silvina.

Leandra sabe que Galante abusa sexualmente de su hija Silvina, pero lo tolera porque es el unico modo de que Galante no las abandone y las deje en la miseria.

Siempre está discutiendo con su hija Silvina, pero no puede hacer nada por salir de la miseria donde se encuentran, y le dice a su hija que debe aguantar a su marido el bruto Gaspar y los abusos de Galante, para poder seguir subsistiendo.

Galante

Es un propietario que en cada valle tiene una amante con la que se amanceba. Está con Leandra y es el padre de Pequeñin, pero a la vez abusa sexualmente de Silvina, la hija adolescente de Leandra. No tiene escrúpulos y sólo busca enriquecerse a costa de los pobres campesinos. Hace negocios con Andujar, el de la tienda de la montaña, y montan una sociedad de cambios y negocios en la llanura, que les da cada vez más beneficios. No duda en abandonar a su suerte a Leandra, Silvina y Pequeñin, sin ningun tipo de piedad ni misericordia.

Andujar

Es el dueño de la tienda que hay en la montaña. Llegó pidiendo hospitalidad a un viejo de 70 que vivía amancebado con una jóven de 20 años. Se hizo imprescindible para el viejo, y además consolaba a la jóven, y se quedó con todo cuando el viejo murió, echando a la jóven a la calle, y reclamando como suya la propiedad ante la ley con recibos antiguos que encontró. Es un usurero, que siempre engaña a los campesinos y saca beneficio de todo lo que puede. Les engaña con la balanza, les vende carne y pescado en mal estado a precios desorbitados, telas de mala calidad a precios altos, les presta dinero y les cobra intereses muy elevados…

Protege a su primo Deblás, huido de la justicia, pero este decide matarlo en un plan con Gaspar. Marcelo le cuenta el plan a Andujar y este se salva escapando por la tarde con su dinero. Gaspar con Silvina mata a Deblás pensando que es Andujar.

Andujar sólo saca beneficios, cada dia es más rico. Monta una sociedad con Galante en el llano y ganan mucho dinero. También le compra el cerezal a la vieja tacaña Marta, y encuentra el dinero que esta escondía bajo su choza, con lo que todo es beneficio para él.


Juan Del Salto

Es el dueño de los cafetales y casi todos los campesinos de la montaña trabajan para él. Tiene un carácter esforzado y noble, que le hace trabajar sin descanso para conseguir su meta de dejarle una buena herencia a su único hijo Jacobo, que estudia derecho en Madrid, la capital de España.

Juan del Salto viene de una familia que se arruinó y tuvo que trabajar duro para poder comprar tierras y cafetales. Sus padres murieron cuando era joven, y ha tenido que trabajar muy duro para poder triunfar. Su mujer también murió y él sólo tiene a su hijo Jacobo por el que siente adoración, y al que quiere dejar una herencia que le permita vivir sin preocupaciones. Por eso trabaja sin descanso de sol a sol.

Cuando tiene tiempo para reflexionar, piensa en la raza de campesinos indígenas y su destino fatal, que es la desaparición fruto del abandono, del vicio y de las costumbres poco sanas y licenciosas. Su teoría es que una posible solución de la raza indígena sería primero cuidar su salud con buena alimentación y hábitos de vida sana, pero esta es una tarea imposible.

Se preocupa por sus campesinos y hace todo lo posible por aconsejarles bien y por que sean honrados y de buenas costumbres, pero sabe que es algo casi imposible.


Montesa

Es el capataz de Juan del Salto. En su juventud se hizo marinero, aunque procede de la montaña. Viajó por todo el mundo como marinero, y se curtió en mil batallas. Cuando se notó cansado, volvió a la montaña, y se casó con una campesina, ganado el puesto de capataz en la finca de Juan del Salto.

Es implacable y duro con los campesinos, porque piensa que mostrar debilidad o misericordia es ceder. Los castiga duro y los trata con dureza, con el látigo cuando piensa que lo merecen. Juan del Salto le reprende casi todos los días por sus duros modos con los campesinos, peor él no sabe hacerlo de otra forma.

Cuando llega a casa, es otra persona, amable y atento con sus hijos y esposa. Sus hijos van bien vestidos y a la escuela. En su casa hay educación y buenos modales, en contraste con la dejadez y desaliño de los campesinos y sus familias.


La Vieja Marta

Es una vieja avara y miserable que vive de lavar ropa, vender el café de las plantas que tiene en su terreno, y de todo lo que mendiga y recoge, de lo que tiran los demás campesinos.

Todo el mundo la odia por miserable y avariciosa. Tiene un nieto enfermizo al que mata de hambre y al que sólo alimenta con sopa de banano (salcocho). Al final, el nieto muere de anemia y abandono, peor ya venía de lejos, porque la vieja Marta nunca se ha preocupado de su nieto.

Marta sólo se preocupa de ganar dinero y esconderlo. Lo tiene todo enterrado en varios sitios, y por las noches va a contarlo y a llenar sus escondites con el dinero que va ganando con sus trapicheos, lavando ropa, vendiendo alguna vaca vieja, gallinas, cabras que cuida…

Hace un trato con Andujar que le compra su terreno con plantas de café por 400 pesos, con la condición de dejarla vivir allí de por vida.

La vieja Marta muerte intentando llegar al árbol donde escondía dinero, y le da un ataque y queda con los ojos abiertos y con la mano apuntando hacia el árbol donde está enterrada una de las tinajas llenas de su dinero.

Padre Esteban

Es un cura liberal y moderno para su época. Defiende a ultranza que la única solución a la decadencia de la clase indígena de campesinos es la fe en Dios. Sólo la religión los puede salvar de la degeneración y la decadencia en la que se hallan sumidos.

Siempre que pasa por casa de Juan del Salto el padre Esteban come con él y duerme allí. Son muy buenos amigos, y siempre discuten sobre las soluciones a los problemas del campesinado. Juan del Salto aboga por la saludo física y el padre Esteban por la salud

Espiritual como solución a la decadencia de la clase trabajadora.


Deblas

Es el primo de Andujar. Está huido de la cárcel, y vive furtivamente en el monte. Controla el juego ilegal de cartas con el consentimiento de su primo Andujar, y le ayuda a veces en algunos trapicheos. Trama con Gaspar robar y asesinar a su primo Andujar, pero al ver que Andujar no está en la tienda, habla con Gaspar y le dice que lo aplazan. En realidad, decide ir a robar por su cuenta, y entra forzando la puerta, pero no encuentra dinero, y roba lo que puede. Bebe y le entra sueño, y se duerme en la cama de Andujar. Mientras duerme, entran Gaspar y Silvina, y creyendo que es Andujar y que se ha despertado, Gaspar le hunde el pico en la cara y lo mata reventándole la cara.


Marcelo

Es un campesino que no se mezcla con los demás. Es tímido, noble y reservado. También es enfermizo.

Es testigo de un asesinato de Galante, que mata a un campesino para quedarse con su mujer. Juan del Salto nota que Marcelo sabe algo y lo llama a su casa, y al final confiesa haber sido testigo del crimen porque estaba escondido por miedo a que lo descubrieran.

Juan del Salto le aconseja que se alimente bien y lleve una vida ordenada.

Otra vez, estaba en los alrededores de la tienda y escucha el plan de Gaspar y Deblás para matar a Andujar el tendero. Entonces tras mucho pensar se lo cuenta a Andujar que se escapa con el dinero.

Marcelo no bebe pero una vez, va con su hermano Ciro a llevar un viaje de productos al llano con las mulas y otros campesinos, y tras mucho insistirle porque estaba enfermizo y se desmayaba, bebe agua con ron y se anima tanto que se emborracha, bromea, castiga a su mula, y pelea con su hermano que intentaba calmarlo, y le quita su puñal clavándoselo en el corazón y matándolo.

La policía lo detiene confiesa el crimen de su hermano. Muere en la cárcel.


Ciro

Es el hermano de Marcelo. Es impulsivo, mujeriego pero a la vez cumplidor. Ama desde siempre a Silvina, y cuando se habían prometido, Galante la casó con Gaspar para poder abusar de ella cuando iba a ver a Leandra.

Ciro aprovecha cada ocasión que tiene para acercarse a Silvina, como en los bailes de Vegaplana.

Cuando Gaspar huye Ciro va a vivir con Silvina y Leandra, pero la felicidad de la pareja dura poco, porque Marcelo mata a su hermano Ciro de una puñalada a la vuelta de un viaje con las mulas al llano, donde Marcelo se emborracha, y cuando Ciro trata de calmarlo y ayudarle porque la mula lo tira al suelo, Marcelo le quita su puñal y se lo clava presa de un ataque de locura provocada por la borrachera y su enfermedad y debilidad.

Resumen

Capitulo I

Silvina se asoma al vacío y llama a Leandra, que está en la charca lavando la ropa. Pequeñin tiene hambre y no para de llorar. Leandra debe subir a lo alto de la colina para dar el pecho al niño.

Silvina mira en derredor y ve el paisaje, piensa en sus cosas, y ve el cafetal de Galante en lo alto, la tienducha de Andujar, las cabañas de los campesinos, el cerezal de la vieja Marta más abajo, y la propiedad de Juan del Salto, para quien trabaja Ciro, el hombre que ama Silvina, pero ella está casada a la fuerza con el gordo y vago Gaspar.

Leandra sube del rio y discute con Silvina, de 14 años, le dice que es una vaga y que no hace nada útil, y que no respeta ni a su marido Gaspar. Galante es el amante de Leandra, y ha casado a Silvina con Gaspar para tenerla controlada, y cuando le apetece y va a dormir con Leandra, también abusa sexualmente de Silvina.

Leandra maldice porque los hombres gastan sus miserables sueldos semanales en bebidas y en cartas, mientras las mujeres pasan hambre.

Llega Gaspar, y dice que ha tenido un enfrentamiento con Montesa, el capataz. También dice que estaba por allí la vieja Marta y que se ha llevado un golpe y le han quedado las greñas al aire...

Gaspar dice a Silvina a escondidas que la necesita para ser su cómplice en algo que trama. Silvina se niega, pero sabe que no puede porque Gaspar es violento.

Vuelve Leandra y Gaspar se va a dormir en la estera asquerosa.

Capitulo II

Juan del Salto va a ver cómo los campesinos limpian las hierbas para preparar el campo.

Da órdenes de cómo tienen que hacerse los trabajos.

Los campesinos le aman y le respetan porque es un hombre bueno.

Habla de un crimen que había sucedido, y ve cómo uno de los campesinos (Marcelo) se pone nervioso, y lo cita para por la noche en su casa.

Juan del Salto piensa y medita por la noche, intentando encontrar una solución a la decadencia y degeneración de la clase campesina indígena.

Por la noche, Marcelo va a casa de Juan del Salto, y confiesa que iba por la noche a casa, y oyó ruido y se escondió, viendo cómo Galante mató con una piedra desde l alto de un árbol a Ginés, que era un campesino responsable y honrado, para quedarse con su mujer Aurelia.

Galante se juntó con Aurelia, pero al poco tiempo la repudió y acabó viviendo ella como una mendiga.

Juan aconseja a Marcelo que vaya al médico, que se alimente bien y cuide su salud. Marcelo le dice a Juan que no le gustan los problemas ni la bebida.


Capitulo III

Amanece en la finca de Juan del Salto. Montesa es el capataz que ayuda a Juan del salto. Es fuerte, y emplea modos muy duros y sin piedad contra los trabajadores campesinos.

Nació en la montaña pero trabajó de mil oficios en el llano, y siendo cargador del muelle ayudó a un capitán de barco enfermo que al curarse, se lo llevó con él por los mares de todo el mundo. A los 40 vuelve a la montaña y se casa.

Entra a trabajar para Juan del Salto como capataz. En su casa es otro hombre, un padre amante de sus hijos y su esposa. Sus hijos van a la escuela y bien vestidos, siempre con zapatos.

La vieja Marta es una avariciosa que vive de los despojos de los demás y todo el dinero que gana lo esconde. Tiene un nieto enfermo.

El padre Esteban es amigo de Juan del Salto. Cuando está de paso se hospeda en casa de Juan, y tienen largas charlas sobre cómo salvar la degeneración del valle. Juan dice que primero hay que sanar el cuerpo, y el padre Esteban dice que primero es la salud espiritual y la fe.


Capitulo IV

Deblás es un fugitivo huido de la cárcel que se esconde en el monte. Es el primo de Andújar el tendero, y controla todo el juego ilegal de los campesinos durante los fines de semana. Andujar le da comida y dinero a su primo.

Andujar llegó al valle hace años, ayudó a un viejo de 70 años que tenía la tienda y estaba amancebado con una jóven de 20.

Andujar se ocupó de cuidar al viejo y a la jóven, y cuando el viejo murió se quedó con todo, expulsando a la chica y reclamando la propiedad como suya con unos recibos que encontró de un antiguo propietario.

Andujar cobra abusivamente, pesa siempre las mercancías a su favor, y estafa en todo lo que puede a los campesinos. Les vende carne rancia, las bebidas están adulteradas, etc...

Las mujeres hablan del próximo baile que se va a celebrar en Vegaplana, habrá baile y comida toda la noche. Lo da un ganadero que ha vendido mucho ganado en la zona.

Gaspar y Deblás planean matar a Andujar para robarle, y la que debe darle la puñalada es Silvina. Marcelo que estaba tumbado en la sombra de la tienda, oye sin quererlo todo el plan y se asusta.

Ciro sigue por la montaña a Silvina y la aborda, intentando abusar de ella, pero esta escapa en un descuido de Ciro, que se lamenta. Ciro vuelve a la tienda y casi obliga a su hermano Marcelo a beber, que bebe de mala gana porque odia la bebida, pero se pone eufórico y se emborracha.


Capitulo V

Las mujeres se engalanan para la fiesta en Vegaplana. Los hombres llevan camisa blanca, pantalón y chaqueta también blanca, con sombrero de paja de ala ancha. El machete en la mano.

Gaspar manda a Silvina y Leandra a la fiesta, y va a la choza de Marta a espiarla. La sigue silenciosamente y encuentra el lugar donde tiene enterrada una tinaja con dinero, y roba un poco para poder volver otras veces a robar mas.

Después, vuelve a la fiesta donde la gente baila sin parar, bebiendo, fumando y dejándose llevar por la música.

Ciro consigue bailar con Silvina y le dice que por la noche irá a verla a su cabaña, aunque esté Gaspar.

Silvina se desmaya al salir de la fiesta (por la epilepsia), pero se recupera y vuelven a la cabaña.

En una habitación están Galante y Leandra, y en la otra Gaspar y Silvina.

Ciro se cuela por el suelo de la cabaña, quitando unas tablas, y cuando va a acercarse a Silvina, se oyen ruidos, se despierta Galante y manda a Leandra a buscar a Silvina que tiene que aguantar sus abusos. Ciro ha podido escapar sin ser visto.


Capitulo VI

Juan del Salto se escribe cartas con su hijo Jacobo que estudia leyes en Madrid. Jacobo tiene una visión idealizada de su tierra natal. Su padre trata de hacerle ver la realidad.

Llueve mucho y la faena se retrasa. Juan del Salto ve a Montesa pegar a un campesino y lo llama para reñirle. Montesa es partidario de mano dura a quien se rebele mientras que Juan es partidario del diálogo y la educación sin malos modos.

Marcelo recuerda el pacto entre Deblás y Gaspar para matar a Andujar y decide no ir ni a contárselo a Juan del Salto ni a la policía.

Llueve torrencialmente y se desborda el río montaña abajo. Juan ve como Inés Mercante salta al río para salvar a un muchacho.

Capítulo VII

Marcelo le cuenta a Andujar el plan de Gaspar y de su primo Deblás.

Galante le propone a Andujar montar una tienda en el llano.

Andujar cierra pronto la tienda y se lleva el dinero con la intención de pasar la noche en el llano.

Deblás va a ver si Andujar está durmiendo pero se da cuenta de que se ha marchado, y habla con Gaspar diciéndole que su plan tendrá que realizarse otro día.

Deblás decide irse por su cuenta a la tienda de Andújar para robar, y a la vez Gaspar y Silvina deciden hacer lo mismo.

Deblás llega antes, fuerza la puerta, come algo, roba lo que puede, bebe alcohol y como le entra sueño se acuesta en la cama de Andujar quedándose dormido. Mientras llegan Gaspar y Silvina, oyendo que alguien duerme en la cama. Silvina se desmaya y Gaspar pensando que era Andujar que se despertaba lo mata clavándole un pico en la cara.

Gaspar piensa que Silvina ha muerto y huye. Silvina se despierta y huye horrorizada al ver al muerto, pensando que la persigue.

Ciro encuentra a Silvina que está en estado de panico.

Capítulo VIII

El juez, la policía y el médico llegan a la tienda de Andujar al mediodía. Levantan acta de todo lo que ven y comienzan a interrogar a los campesinos. Nadie sabe nada.

Encuentran un sombrero roto y todos los campesinos saben que es de Gaspar pero nadie dice nada.

El juez detiene a Andujar, el dependiente, Ciro, Tomás Vilosa y Rosendo Rioja. Piensa que ha sido un crimen en grupo.

Gaspar se comporta normalmente y cuando vuelve Silvina entierra su ropa ensangrentada. Gaspar decide robar a Marta la vieja y escapar del monte.

Leandra también sospecha de Gaspar pero calla igual que siempre.

El juez cita a Marcelo a declarar y éste dice que su hermano Ciro fue a dormir a casa la noche del crimen.

El juez los suelta a todos por falta de pruebas.

La vieja Marta recuenta su dinero enterrado y ve que le faltan 50 pesos. Lo cambia de sitio y va a la Policía Federal a contar que el dueño del sombrero es Gaspar. Gaspar huye de casa antes de que llegue la policía y Galante le ayuda a escapar a otro país en un barco.

Los farmacéuticos prueban que las manchas en la ropa de Ciro eran de sangre.

El proceso se anuló porque todo eran contradicciones y Ciro también fue puesto en libertad.

Capitulo IX

Un año después es la época de la cosecha del café en la finca de Juan del Salto. Juan medita sobre el crimen y sabiendo que podría testificar decide no hacerlo porque hay mucho trabajo en la finca.

Galante y Andujar montan su negocio. Galante abandona a Leandra y a Silvina.

Ciro se instala con Silvina, Leandra y Pequeñín.

Andujar vuelve a su tienda y le compra el cerezal a la vieja Marta. La vieja lo vende por 400 pesos, escritura y con el derecho a quedarse en su cabaña de por vida.

El doctor Pintado y el Padre Esteban analizan el caso del nieto de Marta. El doctor le receta unas medicinas pero sabe que es inútil. Cuarenta o cincuenta campesinos acuden a que los examine el doctor.

El doctor y el Padre pasan la noche en casa de Juan del Salto. Discuten sobre las ventajas e inconvenientes de la vida en el llano o en la montaña.

  • El Padre Esteban dice que hay que construir un templo en cada montaña.
  • El doctor Pintado dice que hay que construir un blanco en cada montaña.
  • Juan del Salto dice que hay que construir un gimnasio en cada montaña.


Políticamente los tres son liberales. Juan defiende la sanidad física, el Padre defiende la salud moral y el doctor los bienes materiales.

Capitulo X

El nieto de Marta muere en Febrero. Nadie lo llora. Marta recae de su asma y muere intentando llegar al cerezo donde enterró la tinaja con el dinero. Se queda en el suelo con los ojos abiertos y señalando hacia el cerezo.

Andujar encuentra el dinero enterrado en la choza y obtiene un beneficio de 2300 pesos. El empleado de Andujar encuentra la tinaja bajo el cerezo y con el dinero monta otra tienda en el llano.

Ciro trabaja solo cuando necesitan dinero. Otros días se queda en casa durmiendo. Los domingos gastan lo poco que tienen en carne.

Ciro y otros campesinos conducen un grupo de mulas con productos de la granja para venderlos en el llano.

De camino al llano paran varias veces para beber ron. Marcelo está débil y enfermo y le ofrecen ron con agua para que se anime. Acepta beber el ron y en el viaje de vuelta está borracho y maltrata a su mula. Sigue bebiendo y se cae de la mula. Ciro intenta ayudarlo pero se pelean. Marcelo le quita el machete y se lo clava en el corazón.

Marcelo huye al bosque pero la policía lo encuentra en su choza y lo detiene.

Capitulo XI

Silvina siente gran dolor al enterarse de la muerte de Ciro.

Juan del Salto está de viaje con su hijo Jacobo por Europa.

Marcelo muere en la cárcel enfermo.

El negocio de Andujar y Galante prospera cada día más.

Silvina se junta con Mercante que le pega, y decide abandonarlo cuando una noche lleva a otra mujer a la cabaña. Mercante pretende que vivan juntas.

Silvina vuelve a la choza de su madre pero no hay nadie. Mientras contempla el paisaje sufre una crisis de epilepsia y cae por el precipicio yendo a parar muerta a la piedra donde su madre Leandra lavaba la ropa cada día en la charca.